
Como parte del programa Investigadoras e Investigadores por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), la doctora Rosario Esperanza Moctezuma Martiñón, adscrita al Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), destacó la colaboración en diversas líneas de investigación en fluidos complejos y materia blanda, desarrolladas en el Laboratorio de Fluidos Complejos de la institución académica.
Explicó que, dentro de este proyecto, participa el doctor José Luis Arauz Lara, profesor investigador y responsable del laboratorio, así como el doctor Rodrigo Méndez, investigador por México, además de estudiantes en común y diversas colaboraciones académicas. Señaló también la incorporación de un estudiante de doctorado, dos de maestría y algunos de licenciatura, quienes trabajarán en modelos macroscópicos para representar sistemas pequeños.
“La aportación desde la ciencia es fundamental. Estudiamos propiedades de distintos fluidos y materiales. En el caso de la materia blanda, nos interesa analizar sus propiedades debido a su amplio campo de aplicación. Para ello utilizamos modelos y simulaciones que nos permiten estudiar sistemas físico-reales”, expresó.
La investigadora por México, Rosario Esperanza Moctezuma Martiñón, cursó la Licenciatura en Ciencias de la Electrónica en la Facultad de Electrónica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP); la Maestría en Ciencias en el Instituto de Física de la BUAP, y el Doctorado en Ciencias en Física Aplicada en la Facultad de Fisicomatemáticas de la misma institución. Desde 2014 se desempeña como investigadora por México–Secihti, comisionada al Instituto de Física de la UASLP. Es autora de más de 20 artículos científicos y miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel II.
Sobre estas líneas de estudio, la doctora Moctezuma explicó que los fluidos complejos son gases o líquidos con partículas dispersas que no se comportan como los líquidos convencionales, ya que presentan propiedades inusuales, como cambios en la viscosidad al aplicarse una fuerza.
Detalló que su trabajo se centra particularmente en los fluidos magnetorreológicos, los cuales están compuestos por un fluido con partículas magnéticas dispersas. Al aplicar un campo magnético, estos sistemas pasan de presentar propiedades de líquido a comportarse de manera similar a un sólido, lo que permite aprovecharlos para controlar el flujo en distintos sistemas, según se requiera.
Mencionó que, aunque en México esta tecnología aún no se utiliza de forma amplia, algunos automóviles incorporan motores cuyo aceite está basado en fluidos magnetorreológicos, lo que permite una mayor eficiencia al acelerar o frenar. Asimismo, estos fluidos pueden emplearse en sistemas de amortiguamiento de movimientos y en diversas aplicaciones. Indicó que los fluidos complejos también se encuentran en productos cotidianos como la mayonesa, algunos lácteos, cosméticos, geles e incluso en fluidos corporales, como la saliva o las lágrimas.
Finalmente, añadió que en esta estrategia de investigación colaboran instituciones nacionales como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y la Universidad de Guanajuato, así como, en el ámbito internacional, la Universidad de Emory, en Estados Unidos.



