
La participación de profesionales en agronomía y medicina veterinaria es fundamental para atender problemáticas de alcance nacional, como la reaparición del gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que impacta la sanidad animal, la economía rural y la salud pública. Así lo señaló el MVZ Carlos Javier Alcázar, subdirector de Enlace Operativo de la CPA del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), durante una conferencia impartida ante estudiantes de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), en el marco de su Semana Académica.
En su conferencia inaugural, el especialista abordó la situación actual del gusano barrenador del ganado y la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica y las buenas prácticas de manejo animal. Explicó que todas las especies son susceptibles a esta enfermedad, ya que se transmite a través de una mosca que deposita sus huevecillos en heridas abiertas de los animales, donde las larvas se desarrollan y provocan graves afectaciones.
El funcionario federal, encargado de coordinar la vigilancia epidemiológica a nivel nacional y de comunicar la situación de enfermedades exóticas —clasificación en la que se encuentra el GBG—, detalló que desde 2023, año en que se reactivó la enfermedad en México, se han registrado cerca de 15 mil 700 casos.
Durante la ponencia, realizada en el auditorio de la entidad académica y ante la presencia de catedráticos, autoridades universitarias, estudiantes e invitados especiales, explicó que actualmente se implementa un programa de liberación de moscas estériles como estrategia de control biológico. Señaló que cada mosca puede depositar hasta 300 huevecillos en una sola herida o cavidad, lo que evidencia la rapidez con la que puede propagarse la plaga.
Alcázar subrayó la importancia de que los productores revisen constantemente a sus animales, apliquen un manejo adecuado y atiendan de inmediato cualquier herida, a fin de evitar que el vector encuentre condiciones propicias para reproducirse.
En cuanto a la distribución geográfica de los casos, indicó que el estado con mayor incidencia es Chiapas, seguido de Oaxaca. Respecto a las especies afectadas, precisó que el ganado bovino concentra el 69.82 por ciento de los casos, debido a prácticas de manejo como marcaje, colocación de aretes y otros procedimientos que pueden generar heridas.
En segundo lugar se encuentran los perros, con 14.99 por ciento de los casos, situación asociada al abandono y a la presencia de jaurías que suelen enfrentarse y lesionarse. Le siguen los porcinos, con 5.66 por ciento; el ganado equino, con 4.97 por ciento; el ovino, con 2.64 por ciento; y finalmente los casos en humanos, que representan 0.75 por ciento.
El especialista enfatizó que es indispensable reforzar las medidas de higiene tanto en animales como en personas, ya que la mosca transmisora tiene una gran capacidad de desplazamiento —puede recorrer hasta 55 kilómetros en un día— y aprovechar cualquier lesión sin la debida atención. Añadió que los casos detectados en humanos se presentan principalmente en adultos mayores que no realizan una adecuada limpieza y desinfección de sus heridas.
Finalmente, reiteró ante la comunidad estudiantil que el papel de los futuros agrónomos y médicos veterinarios será determinante para enfrentar este tipo de amenazas sanitarias, proteger la producción pecuaria y salvaguardar la salud pública del país.



