
En la Cabecera Municipal de Soledad de Graciano Sánchez el misticismo y la tradición cobraron vida este viernes 27 de marzo, pues lo que comenzó hace más de medio siglo como un acto de devoción privada, actualmente se consolida como el Altar de Dolores más representativo del municipio, celebrando 52 años de historia ininterrumpida bajo el cuidado y creación del señor Joel Gómez Soto.
Desde las 8 de la mañana, la privada Padre Villa Guerrero #102 se convirtió este día en un punto de encuentro para decenas de familias, donde el altar, lejos de ser solo un montaje religioso, es descrito por su creador como una manifestación artística profunda. «Más allá de lo religioso, es una forma de expresar el arte», afirma Gómez Soto, quien año con año dedica su esfuerzo a honrar y acompañar el dolor de la Virgen María y Jesús.
El altar destaca por su majestuosidad y atención al detalle, con la Imagen Central, donde se encuentra la figura de la Virgen de los Dolores de 1.60 metros, ataviada con un vestido largo y velo negro. En la parte superior preside la imagen de Cristo, flanqueada por veladoras y flores de papel crepé en tonos morados, que simbolizan el luto y la penitencia.
Fiel a la tradición del «incendio» del altar, los visitantes son recibidos con aguas frescas, naranjas, pan y nopales, gestos de hospitalidad que caracterizan a la familia Gómez Soto. Debido a su relevancia histórica y social, el Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez declaró este altar como Patrimonio Cultural y Turístico en 2018, reconociendo su antigüedad y su papel fundamental en la identidad de la comunidad católica soledense.



