Desde la sede del Comité Directivo Estatal del PAN SLP, la senadora Verónica Rodríguez Hernández lanzó una dura crítica contra la planeación de los operativos federales, señalando una profunda desconexión entre el discurso oficial y las consecuencias reales que enfrentan ciudadanos y cuerpos de seguridad. En rueda de prensa, la legisladora lamentó que la retórica de “abrazos, no balazos” haya quedado relegada frente a escenarios de violencia que han puesto en jaque a comunidades enteras.
“Es lamentable que en nuestro país tengamos que escuchar que se tuvo que activar el Código Rojo y que familias enteras se vieran obligadas a resguardarse en sus hogares. Lo último que hubo fueron abrazos, pero por supuesto que los recibieron con balazos”, declaró con contundencia. Para Rodríguez Hernández, los recientes hechos de violencia evidencian el fracaso en la estrategia de seguridad por tantas vidas perdidas y un temor generalizado que paraliza a miles de personas.
La senadora mencionó que los operativos implementados por las autoridades federales carecen de una planificación adecuada, lo que ha derivado en situaciones caóticas que exponen tanto a la población como a los elementos de seguridad. “No podemos seguir permitiendo que las corporaciones actúen sin una estrategia clara. La falta de coordinación y preparación pone en riesgo a quienes están en primera línea, dejando también a las comunidades desprotegidas ante grupos armados que aprovechan estos vacíos”.
También cuestionó el impacto social de estas acciones fallidas, señalando que el miedo generado por estos episodios afecta directamente la vida cotidiana de las personas. “Hoy, familias enteras tienen que suspender sus actividades diarias porque no saben si van a regresar a casa. Niños que no pueden ir a la escuela, comerciantes que cierran sus negocios y trabajadores que se quedan sin ingresos. Esa es la verdadera cara de esta estrategia que no está funcionando”, apuntó.
Para la legisladora, los recientes eventos son una clara muestra de que la política de seguridad pública necesita un replanteamiento urgente. “No podemos seguir apostándole a discursos que suenan bien pero que no se traducen en resultados. Lo que necesitamos es una estrategia integral que atienda las causas profundas de la violencia, que fortalezca a nuestras instituciones y que, sobre todo, proteja a las personas”, concluyó.



