El presidente de la Fundación Colosio del PRI en San Luis Potosí, Adolfo Micalco, lanzó una fuerte crítica contra el gobierno federal por mantener envíos de petróleo y combustibles a países con regímenes autoritarios, mientras los mexicanos enfrentan alzas en los precios de la gasolina y una economía cada vez más tensa. Según Micalco, esta política golpea los bolsillos de las familias y refleja una desconexión entre el discurso oficial y las acciones del gobierno encabezado por Morena.
Micalco señaló que, según datos recientes del Financial Times, México está enviando más de 12 mil barriles diarios de crudo y gasolina a Cuba, un país cuyo régimen liderado por Miguel Díaz-Canel ha sido señalado repetidamente por violaciones a los derechos humanos. Esto ocurre en un momento en que la economía mexicana atraviesa serios problemas: inflación elevada, pérdida del poder adquisitivo y una crisis financiera que ha llevado a Petróleos Mexicanos (Pemex) al borde del colapso. “Mientras aquí sufrimos las consecuencias de una mala gestión económica, el gobierno prefiere sostener energéticamente a gobiernos extranjeros antes que cuidar a los mexicanos”, declaró.
El dirigente priista también desmintió las afirmaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que los envíos de combustible a Cuba han disminuido. Por el contrario, datos de la empresa de monitoreo marítimo Capler revelan que los despachos aumentaron un 56 por ciento en 2025 en comparación con el año anterior. Además, recordó que entre 2023 y 2024, estos envíos movieron montos de entre 400 y 600 millones de dólares anuales, sin que exista claridad sobre cómo se gestionaron esos recursos ni siquiera si fueron pagados. “Es una práctica opaca que no tiene justificación. No sabemos qué contratos hay detrás ni qué garantías existen para proteger el patrimonio nacional”, apuntó.
La situación se agrava aún más cuando se observa el estado financiero de Pemex. Según Micalco, la empresa cerró 2024 con pérdidas superiores a los 600 mil millones de pesos y una deuda cercana a los 100 mil millones de dólares, números que colocan a la petrolera en una posición crítica. En lugar de enfocar esfuerzos en sanear sus finanzas o fortalecer la seguridad energética del país, el gobierno sigue priorizando el apoyo a naciones extranjeras, lo que profundiza la crisis. “Estamos sacrificando a Pemex en nombre de intereses ideológicos que no benefician a los mexicanos”, lamentó.
Otro punto que destacó Micalco fue el impacto negativo en la imagen internacional de México. Al respaldar abiertamente a regímenes como el de Cuba, el país pierde credibilidad frente a sus aliados tradicionales y se aleja de los valores democráticos que dice defender. Reportes periodísticos citados por el líder priista indican que México ya superó a Venezuela como el principal proveedor de combustible a la isla caribeña, habiendo enviado cerca de 17 millones de barriles durante los primeros 13 meses del actual sexenio. “Esto no es solo un problema económico, es un asunto de principios. Estamos apoyando a gobiernos que no comparten nuestras aspiraciones democráticas”, subrayó.
En medio de estas denuncias, Micalco hizo un llamado a reorientar la política energética hacia el bienestar de los mexicanos. “Los recursos de Pemex deben usarse para resolver los problemas internos, no para sostener ideologías ajenas. Necesitamos transparencia y un enfoque que priorice a las familias, no a regímenes extranjeros”, concluyó. Sus palabras resuenan en un contexto donde diversos sectores han criticado la falta de claridad y la incongruencia en la gestión energética del gobierno federal.



