
El Paseo Esmeralda, en el Jardín Colón, volvió a quedar en evidencia por el abandono del Ayuntamiento capitalino. Vecinos denunciaron que la solución al problema de alumbrado fue colocar focos baratos de apenas unos pesos, insuficientes para iluminar una de las zonas más emblemáticas del Centro Histórico. Esta deficiencia se suma a una ola de robos, la creciente percepción de inseguridad y la ausencia de vigilancia policiaca, convirtiendo el área en un punto vulnerable para comerciantes, peatones y visitantes.
El descuido también alcanza al entorno del Mercado Tangamanga, conocido como La Merced, donde locatarios aseguran que la autoridad municipal dejó de voltear hacia esa zona pese al deterioro acumulado durante años. La crítica ciudadana se endurece al contrastar esta realidad con los millones de pesos que el Ayuntamiento presume haber destinado al Festival San Luis en Primavera, mientras espacios históicos permanecen en penumbras y sin protección. Para los habitantes de la zona, el mensaje es claro: el Centro Histórico ya no es prioridad para la administración municipal.



