
La falta de carreteras y vías ferroviarias modernas es hoy el principal obstáculo para la logística terrestre en México. Así lo afirmó Humberto Siller Martínez, presidente del Clúster Logístico de San Luis Potosí, quien advirtió que el país opera con infraestructura insuficiente para el volumen de comercio que maneja.
“El principal reto que enfrenta el transporte terrestre en México es el atraso en infraestructura carretera, y eso también incluye la ferroviaria”, sostuvo.
Explicó que los corredores industriales más importantes del país —que conectan el centro con el norte y los cruces fronterizos— siguen dependiendo de tramos de apenas dos carriles, pese a mover mercancías por cientos de miles de millones de dólares al año.
“No es posible tener una carretera de dos carriles para conectar Puebla, México, Querétaro, San Juan del Río, San Luis Potosí, Saltillo, Monterrey y también Guadalajara hacia los puertos de cruce como Nuevo Laredo, Piedras Negras y Matamoros. Es muy difícil”, afirmó.
Siller fue enfático al señalar que la capacidad de las carreteras determina la competitividad del país. “No puedes tener un comercio de más de 500 mil millones de dólares sostenido en dos carriles. ¿Qué pasa cuando hay mantenimiento o una falla mecánica? Te quedas prácticamente con un solo carril. Así no se puede crecer”.
Comparó la red carretera con el sistema circulatorio del cuerpo humano: “Las vías de comunicación son como el sistema circulatorio. Si no tienes capacidad para que fluya adecuadamente, no puedes desarrollarte”. Y agregó: “México se está ahogando en infraestructura que viene de hace 50 años”.
Aunque existen tramos ampliados, explicó que los “cuellos de botella” limitan toda la ruta. “Uno es tan rápido como su parte más lenta. Si el tramo más angosto es de dos carriles, esa es la capacidad real de toda la carretera”.
En el ámbito ferroviario, señaló que también hay limitaciones estructurales y falta de coordinación entre concesionarias como Canadian Pacific Kansas City de México, Ferromex y Ferrosur, lo que impide fortalecer el transporte doméstico. “El ferrocarril está muy enfocado al comercio internacional, pero es muy poco el transporte ferroviario dentro del país”, indicó.
Asimismo, advirtió que los puertos marítimos tampoco han crecido al ritmo de la economía. “No tenemos nuevos puertos, son los mismos, y las ampliaciones han sido pocas. Esto nos va a cobrar la factura”.
Finalmente, hizo un llamado a planear con visión de largo plazo: “En un país como México, con 130 millones de personas y tanta actividad económica, tenemos que planear nuestra infraestructura carretera y ferroviaria con 50 años de anticipación”.



