
Un grave abuso contra una usuaria del transporte público fue denunciado, luego de que un taxista pretendiera cobrar 1117 pesos por un traslado de 70 pesos de la Alameda a Rivas Guillén.
Según el testimonio, el conductor justificó el cobro amparándose en el taxímetro, pese a que el viaje se realizó en condiciones normales, sin tráfico intenso ni circunstancias extraordinarias que explicaran un monto completamente desproporcionado, lo que apunta a una posible manipulación del aparato o un abuso deliberado contra la pasajera.
A esta irregularidad se suma que el operador no contaba con el tarjetón visible, obligación establecida en la ley vigente de transporte público, lo que impide a los usuarios identificar plenamente al conductor y constituye una falta grave en términos de seguridad y transparencia.
El taxi involucrado porta el número económico 3804. La usuaria decidió mantener el anonimato por temor a represalias, al señalar que es conocido que algunos grupos de taxistas actúan en bloque, intimidando a quienes se atreven a denunciar, incluso —según refieren ciudadanos— confrontando incluso a elementos de seguridad pública.



