El grave problema de contaminación en los Parques Tangamanga ha cobrado fuerza debido a la constante acumulación de basura que algunos visitantes dejan tras su paso. Estos espacios, diseñados para fomentar la recreación familiar, la práctica deportiva y el contacto con la naturaleza, se han visto afectados por la falta de conciencia de quienes no utilizan los contenedores destinados para desechos. Plásticos, envases, bolsas, canastillas y una gran cantidad de artículos desechables son retirados regularmente del Lago Mayor del Parque Tangamanga I, muchos de los cuales provienen de fiestas de cumpleaños y eventos familiares que terminan por dañar el entorno natural.
Durante la temporada de lluvias, los residuos obstruyen el flujo del agua, provocando su estancamiento y dando lugar a plagas de mosquitos que pueden afectar tanto a la fauna local como a los visitantes, generando riesgos para la salud pública. Además, la proliferación de basura en zonas verdes y cuerpos de agua pone en peligro el equilibrio ecológico del parque, perjudicando a plantas y animales que dependen de estos ecosistemas para sobrevivir.
Otro problema añadido es la falta de respeto hacia las áreas designadas para mascotas, como la zona Pet Park. Algunas personas no cumplen con las normas establecidas y llevan a sus perros a cualquier parte del parque, contribuyendo aún más a la contaminación y generando incomodidad entre otros visitantes. Esto refleja, una vez más, la falta de educación y compromiso con el cuidado de los espacios públicos compartidos.
Las autoridades encargadas de la conservación de los parques enfrentan un reto constante para mantener limpios estos recintos, pero sin la colaboración de los ciudadanos, es imposible erradicar el problema. Es fundamental que los visitantes del parque reflexionen sobre el impacto de sus acciones y adopten medidas responsables, como utilizar adecuadamente los botes de basura, evitar el uso excesivo de productos desechables y respetar las áreas asignadas para actividades específicas.